EL BAILE DE LOS 41: RECORDAR A LOS OPRIMIDOS A TRAVÉS DEL CINE

Jose Luis Martinez Leyva 

 

En 1901, plena época porfiriana y previo a uno de los hechos históricos mas importantes de México, la revolución mexicana, una redada de policías, detuvó una fiesta en la Ciudad de México, donde encontró un baile con 41 hombres, muchos de ellos vestidos de mujeres, en una reunión que en ese momento se consideró un delito contra la moral. Se detuvo a todos, aunque algunos afirmaron que no fueron 41, si no 42 los detenidos.

 

 

 

David Pablos vuelve en El Baile de los 41 a un México de época afrancesado, consistente con la clase política alta que se describe de aquella época, y la misma que Porfirio Díaz intentó impulsar durante su mandato. Esta forma de ver a la sociedad de etiqueta y tan tradicional, es la que confronta los sentimientos del deber ser, y de los roles de género en un drama que cuestiona ambos, y evidencía el avance social que hemos alcanzado, pero también saca a flote la idea de que no somos tan diferentes de como lo éramos hace más de cien años.

Ignacio de la Torre, diputado y el yerno de Porfirio Díaz es protagonista de esta historia, un hombre que es consciente de lo que debe ser, e intenta serlo a las apariencias, tener una esposa, un buen trabajo, e intentar alcanzar el poder, es su ambición, misma que se ve mermada cuando los deseos y emociones por uno de sus cercanos, Evaristo, lo terminan delatando frente a los suyos. Incapaz de cumplir con su condición, y con las expectativas que la gente a su alrededor, y esposa le imponen, se condena a vivir en un estado eterno del deber ser.

El filme es directo, potente, y puede resultar incomodo para algunos, pues visualmente se enfrenta de forma directa con el espectador. Después de la redada, cuando los personajes se muestran a cámara de frente, en un primer plano, es una imagen desoladora y vergonzosa, se confronta al espectador, a las ideologías de la sociedad, y los pensamientos que casi un siglo después siguen vigentes en algunos lugares. De la misma manera Ignacio es cuestionado por su papel de esposo, o su esposa Amada es cuestionada por no poder responder al llamado que la sociedad le hace como mujer. El baile de los 41, es un relato viejo y anecdótico, pero lo que el mundo le ha hecho a las minorías, no es viejo e irrelevante, son gritos silenciados tradicionalmente a través del tiempo, y que ahora se pueden recuperar, y alzar en nuevas formas de expresión como el cine, donde frente a frente, un grupo de personas oprimidas te preguntan sin palabras ¿merecimos esto? ¿lo merecemos?.

luis@cchfilmfest.com

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